México importa 7.7 dólares en moldes de inyección por cada
dólar que exporta; industria ve oportunidad para producir
más localmente
• Automotriz, aeroespacial, electrónica, electrodomésticos y otras industrias ofrecen
oportunidades para ampliar la proveeduría nacional de moldes y herramentales.
• Escala productiva, especialización, tecnología, talento, financiamiento y confianza de
los compradores serán determinantes para competir con proveedores internacionales.
• Meximold 2026 buscará conectar la demanda existente en México con fabricantes y
proveedores de tecnología los días 14 y 15 de octubre en Querétaro.
/Pasaporte Informativo/
México tiene una base manufacturera de alcance global, pero aún existe una brecha importante entre los moldes y herramentales que consume su industria y aquellos que se producen localmente, una situación que representa una oportunidad para desarrollar mayor capacidad productiva y valor agregado en el país.
Durante la presentación de Meximold 2026, representantes de las industrias de moldes,
autopartes, aeroespacial y tecnología coincidieron en que el objetivo no debe ser sustituir
indiscriminadamente las importaciones, sino identificar los segmentos en los que los
fabricantes establecidos en México pueden competir con calidad, ingeniería,
productividad, tiempos de entrega y servicio.
Solo en moldes para inyección o compresión de plásticos, México registra importaciones
cercanas a 1,504 millones de dólares, frente a exportaciones de aproximadamente 196
millones de dólares. Esto equivale a alrededor de 7.7 dólares importados por cada
dólar exportado, una relación que evidencia el tamaño de la demanda disponible.
Gabriel Padilla Maya, director general de la Industria Nacional de Autopartes (INA),
señaló que México ya demostró que puede competir globalmente en manufactura
automotriz, pero existe una oportunidad adicional detrás de cada componente producido.
“No basta con fabricar la autoparte en México, tenemos que fabricar también el
molde, el troquel y el herramental en México”, afirmó Padilla. Cada nuevo programa
automotriz genera demanda de piezas y, con ellas, nuevos moldes, troqueles y
dispositivos de producción. La electrificación y las nuevas plataformas vehiculares están
abriendo además necesidades en aluminio, termoplásticos, conectores, electrónica,
sistemas térmicos y componentes estructurales.
Padilla destacó también el valor económico de la cercanía: un molde requiere pruebas,
modificaciones, mantenimiento y cambios de ingeniería durante toda su vida útil, por lo
que contar con capacidad próxima al usuario puede representar ventajas que van más
allá del precio inicial.
Desde la perspectiva de los fabricantes nacionales, Jorge Ayala Baca, presidente de
la Asociación Mexicana de Manufactura de Moldes y Troqueles (AMMMT) y director
de Evolución en Moldes, señaló que México ya produce competitivamente distintas
categorías de moldes, particularmente para industrias como automotriz y
electrodomésticos, aunque las capacidades disminuyen conforme aumenta la
complejidad y la infraestructura requerida.
Ayala identificó como retos principales la continuidad de proyectos, el financiamiento, la
tecnología y la especialización. “Necesitamos subespecializarnos, no ser todólogos
de moldes”, afirmó, al explicar que concentrarse en un número menor de especialidades
permitiría a los talleres elevar productividad, estabilidad y presencia en el mercado.
Otro elemento central es la confianza: para que un comprador entregue proyectos
recurrentes, el fabricante debe demostrar capacidad de ingeniería, calidad, cumplimiento
y tiempos de entrega comparables con los proveedores internacionales.
La industria aeroespacial representa otra ruta de crecimiento. Luis Lizcano, presidente
de la Federación Mexicana de la Industria Aeroespacial (FEMIA), señaló que
desarrollar una cadena nacional de moldes, troqueles y herramentales fortalece la
infraestructura industrial necesaria para atraer proyectos de mayor valor agregado.
Para Lizcano, contar con estas capacidades dentro del país permite competir por nuevos
negocios internacionales y facilita el desarrollo de industrias que demandan altos niveles
de precisión, trazabilidad y certificación. La certificación constituye precisamente una de
las principales barreras de entrada para nuevos proveedores aeroespaciales, donde los
requerimientos incluyen estándares específicos y trazabilidad hasta el origen de los
materiales.
Lizcano destacó además el papel de eventos especializados para hacer visibles las
capacidades que ya existen: “Para eso sirve Meximold, para dar a conocer. Es una
plataforma para dar a conocer las capacidades que tienen las empresas en el país”.
Por su parte, Eduardo Medrano Escobar, presidente de Makino México y
expresidente de ISTMA Américas, afirmó que la diferencia entre México y los países
líderes no se limita a disponer de maquinaria, sino a desarrollar escala, especialización,
talento y un ecosistema completo de proveeduría.
“Los países desarrollados en moldes logran una integración, una escala y un plan
de manufactura de moldes de largo plazo”, señaló. En estos mercados, fabricantes,
proveedores de acero, tratamientos térmicos, tecnología, automatización y talento
especializado forman cadenas que permiten reducir tiempos y elevar productividad.
Medrano explicó que México se encuentra en un nivel de desarrollo avanzado, pero
todavía necesita acelerar la incorporación y aprovechamiento de tecnología y elevar su
escala productiva. En mercados líderes, los fabricantes operan decenas o incluso
centenas de máquinas y alcanzan volúmenes significativamente mayores que los talleres
mexicanos.
En este contexto, Meximold 2026 se plantea como una plataforma para conectar la
demanda de industrias como automotriz, aeroespacial, electrodomésticos, dispositivos
médicos y electrónica con fabricantes nacionales y proveedores de máquinas herramienta, software, herramientas de corte, automatización, metrología y otras
tecnologías necesarias para incrementar la competitividad.
La séptima edición de Meximold se realizará los días 14 y 15 de octubre en el
Querétaro Centro de Congresos, reuniendo a fabricantes de moldes y troqueles,
compradores industriales, proveedores tecnológicos, especialistas, ingenieros y
responsables de manufactura.

