Pugna Vía Radical por el fortalecimiento de la clase media
- El partido político, que preside Erik Vargas, busca un millón de votos mexiquenses en las elecciones de 2018
- No caben los advenedizos ni los “chapulines” que saltan de un partido a otro, advierte
/Pasaporte Informativo/
Cuando Edgar Irak Vargas Ramírez habla de Vía Radical, el partido que preside, lo hace con la convicción de que se pueden hacer cambios en el país, advierte que los advenedizos y los corruptos no caben en él, y subraya el objetivo principal de ese ente político: Devolverle a la clase media la posibilidad de hacer política, reconquistar el poder y que ese sector ciudadano se convierta en el principal factor de influencia y de cambio en México.
Su área de influencia y de trabajo es el Estado de México, porque el Partido Vía Radical nace en dicha entidad, dice el joven político que ya ha sido regidor por Tultitlán, aunque subraya que se cuenta con simpatías en estados vecinos y en la misma Ciudad de México.
Irak Vargas presume un padrón de 150 mil militantes, pero va por el millón de votos en las elecciones del primero de julio de 2018, y confía en que, de la oferta política de 2,200 precandidatos y precandidatas a alcaldes, síndicos y regidores, podrían conseguir una muy buena bancada legislativa -entre 5 y 6 diputados locales-, ganar 10 ayuntamientos y lograr poco más de 100 integrantes de cabildo entre regidores y síndicos.
Irak Vargas define que el Partido Vía Radical es feminista, porque hay muchas mujeres que están en un proceso de empoderamiento. “De los 150 mil militantes, el 70 por ciento son mujeres”.
Y agrega: “Vía Radical, también es un partido diseñado para la clase media, para profesionistas y universitarios. No hay espacio para “chapulines” o para quienes vengan de otros partidos”.
En entrevista, el presidente de Partido Vía Radical precisa que hay un enfoque de trabajo específico para la clase media, porque en México 6 de cada 10 personas se asumen como integrantes de ese segmento económico o aspiran a tener esa esperanza de vida.
Destaca que la clase media ha sido muy afectada por el modelo económico que concentra la riqueza y que ha tenido como consecuencia un aumento de la pobreza, la inseguridad, la violencia y el conflicto social.
Afable, pero enérgico, espeta que el propósito del partido que encabeza “es hacer que la clase media crezca, que se reduzca la concentración de la riqueza y de la cifra de pobres. Si no lo hacemos, habrá conflicto y no podremos salvar a nadie”.
Y refrenda: “Difícilmente alguien puede venir a decirnos cómo salvarnos. La grave crisis que tenemos es también la oportunidad o el momento idóneo para unificar a la clase media y para dejar atrás el riesgo de vivir en la nostalgia”.
En su programa de trabajo o desarrollo de políticas públicas, el Partido Vía Radical ofrece “reducir la burocracia y elevar la inversión pública, porque así lo permite la ley y porque así lo defenderemos los legisladores”.
La idea es trabajar un presupuesto que canalice 40% de la riqueza pública para mantener a la burocracia y el 60% restante para inversión pública, “que nos permita invertir en educación para entrar a la revolución tecnológica”.
Explica que Vía Radical trabajará por más inversión en el campo y mejor equilibrio con las urbes. “Así, dijo, podremos reducir aspectos de clientelismo político y mejorar la economía”.
La apatía de los milenians
El presidente del Partido Vía Radical es preciso cuando se refiere a la generación de jóvenes conocida como milenians o del milenio y aclara que son ellos quienes más riesgos corren si ignoran la posibilidad de hacer cambios en lo político, social y económico.
Hay que hacer hincapié en que “ellos son la generación que puede quedarse sin pensiones, sin importar el trabajo que tengan, y que en pocos años podrían convertirse en la población más pobre, más enferma y con menos servicios de seguridad social”.
Erik Vargas Ramírez señala que “ellos pueden y deben revertir la tendencia de ser más pobres que sus familiares o, incluso, de ni siquiera aspirar a una casa”.
Y matiza: “Gracias a esta crisis, los milenians están despertando y están identificando que el futuro está en riesgo si no se unifican y participan”.
Debate de baja estofa
El presidente de Vía Radical rememora 4 que lleva cuatro años de trabajo en la conformación y consolidación de este órgano político en el Estado de México.
Acusa que la poca calidad del debate y la acentuación de la confrontación entre partidos y actores políticos “se debe al alejamiento que ha tenido la clase media para opinar”.
Indica que “la mayor parte de la clase política entra en un mismo saco que tiene que ver con corrupción con ignorancia y con desatender el interés público”.
Por eso hace un llamado a manera de colofón: “A pesar de este mal panorama, hay oportunidad para incidir opinar y arriesgarse y los jóvenes y la clase media deben arriesgarse a opinar y decidir”.

