Nace el TUCOPETE
Por Luis Repper Jaramillo*
lrepperjaramillo@yahoo.com
En entrega anterior, en este mismo espacio, comenté y cabeceé la colaboración “El hombre más solitarios de México”, me refería a EPN, los hechos y las circunstancias confirman mi afirmación. El inquilino de Los Pinos está abandonado, no sólo por los mexicanos -con justificada razón- sino por su primer círculo, el segundo, el tercero y todos los demás.
En las guerras, los triunfos tienen madre, en las derrotas hay orfandad… Tal es el caso de Los Golden Boys, mexiquenses, que en los momentos críticos, en el quebranto de un Sistema, en la derrota del “te lo firmo y te lo cumplo” todos corren, todos abonan, pero a su causa político/electoral del 18, y dejan solo al “líder”, cuando en realidad todos son responsables y culpables.
Desde luego el principal “arquitecto” de la desastrosa administración peñista, es el propio Peña, tal vez por candidez, inexperiencia, demasiada confianza, pero eso sí con sobrada incapacidad; pero… ¿para que es el Primer Círculo? Es, se supone, para asesorarlo, guiarlo, orientarlo, entrenarlo, aconsejarlo y operar en bajo perfil, para que el “líder” se vista de héroe, aunque navegue en la inopia y en la incapacidad.
A la hora de la verdad, sus cuates, los Golden Boys, desaparecieron… mejor dicho, están ocupados en menesteres personales, que les permita alargan el sexenio, pero ellos como protagonistas de la historia.
A dos años y medio del relevo presidencial, Peña ya no quiere, ya no puede, casi, casi “avienta la toalla”, administrar el país; porque su sexenio no fue lo que le plantearon.
No es lo mismo, haber sido Virrey, Gobernador del Estado de México, de poco más de 15 millones de habitantes, que Ejecutivo Federal para 120 millones de mexicanos, 32 Estados y miles de problemas sociales, económicos y políticos, a los que los gabinetes legal, ampliado y descentralizados no estaban aptos, capacitados, con habilidad para enfrentar,
Y eso que de Toluca se trajo al Gobierno Federal a “lo mejor” que tenía… el tiempo desenmascaró la verdad: no es lo mismo gobernar un pueblo, que un país, el más importante –hasta ese entonces, 2012, de América Latina- y llegar a Constituyentes y Parque Lira con promesas y compromisos mentirosos, “te lo firmo y te lo cumplo”. En 2016 y antes se cayó la verdad: firmó, pero NO CUMPLIÓ
En momentos de encono social, en donde la micro economía –el dinero de las familias- ha desaparecido, en donde la promesa de campaña (PRI) de no más aumentos a las gasolinas, a la electricidad, al gas doméstico, a la energía eléctrica para industriales y comerciantes, el fracaso para terminar con la inseguridad nacional, la educación nacional en guerra, etc. son letra muerta, resultado sólo de acumular votos, no de elevar la calidad de vida de la población, salvar a la nación del caos y del enfrentamiento. El “hombre más solo de México” toma vacaciones, valiéndole un pepino la suerte de 120 millones de mexicanos.
Bien sabe que el país está mal. Anda nervioso, irritable, enfadado –pero no es culpa de la sociedad- y lejos de encontrar cobijo, apoyo, respaldo de su partido y sus círculos de poder, éstos se mueven por la libre enfrentando al gobierno con la población –por las decisiones que toma- y formando grupos de poder para cuando haya que relevar –oficialmente- a Peña.
Así ha nacido el clan mexiquense que apoya a Luis Videgaray, el verdadero manejador de los destinos –actuales- del país (por cierto muy mal), con él están Luis Miranda Nava, Carlos Iriarte, Alfonso Navarrete Prida, José Antonio Meade, Aurelio Nuño Mayer (el peor Secretario de Educación que haya tenido el país), José Antonio González Anaya, Enrique de la Madrid Cordero, Mikel Arriola, Enrique Ochoa Reza, entre otros.
La mayoría son Golden Boys, que lidera Enrique Peña Nieto, nacidos al cobijo, patrocinio y padrinazgo de su tío, el ex gobernador mexiquense de Atlacomulco, Arturo Montiel Rojas.
El otro grupo, que también desea el poder en 2018, lo encabeza el hidalguense, Miguel Ángel Osorio Chong, que cree merecer gobernar México, aunque no pueda con el movimiento disidente de la CNTE y menos con la inseguridad nacional. Detrás de él está el enfadado –con Peña- pero muy inteligente, calculador, lógico y contumaz Manlio Fabio Beltrones, el verdadero aspirante presidencial del grupo, pero como digo, es calculador y en su momento sacará la cabeza del hoyo para dar el golpe certero.
Apoyan este movimiento, viejos y experimentados políticos como José Calzada Rovirosa, José Narro Robles, la perredista, habilitada como priista, Rosario Robles Berlanga, Emilio Gamboa Patrón, Marco Antonio Bernal, Manuel Añorve Baños, Rubén Moreira Valdez, Claudia Pavlovich, Mario López Valdez (Malova), Cristina Díaz Salazar, entre otros.
Manlio Fabio, además de astuto, es eficiente operador político, situación que le ayudará para encumbrar en 2018 a Osorio Chong o en un acuerdo político su propia candidatura. Su efímero paso por el PRI de apenas 11 meses (del 20 de agosto de 2015 al 20 de junio de 2016), le permitió consolidar su liderazgo político con todos los sectores del partido, que sabrá capitalizar a su favor y en contra del grupo mexiquense.
Decías que Manlio está enfadado con Peña, por los desastrosos resultados de la elección del 5 de junio pasado, en la que el PRI perdió 7 gubernaturas de las 12 en disputa, que atribuyó al fracaso de las reformas políticas lanzadas por Peña, especialmente la educativa, la energética y la laboral semanas antes de los comicios, lo que provocó que los mexicanos cobraran factura al PRI, por las desafortunadas modificaciones constitucionales, que sólo repudio, rabia y coraje dieron a la sociedad. Beltrones fue el menos culpable de la crisis, pero el Sistema lo acusó de no operar con habilidad, capacidad e inteligencia.
Insisto, a dos años y medio del relevo en Los Pinos, los miembros del gabinete están perdidos, sólo en el futurismo político, dejando de hacer por lo que les pagan. Los priistas están tan o peor divididos que el PRD. El priista número 1, como le dicen al Presidente de la República –cuando son gobierno- no alcanza a comprender, menos a organizar a su partido, si apenas da síntomas de entender como debe gobernar un país; de ahí el caos partidistas y de sexenio.
Es tan grave la situación que atraviesa el mexiquenses que además de no controlar a sus círculos de poder, de ver como su partido anda perdido, ahora se acaba de formar el Grupo TUCOPETE: Todos Unidos Contra Peña, Todos, eh… Un movimiento no sólo político, sino social, popular, mediático, empresarial, “whatsappero” (permítaseme el término), de Internet, en las que un día si, el otro también, el otro y el otro, su menciona, se suben memes, videos, mensajes, historias, reproducciones y más con los yerros, omisiones, mentiras, caricaturas, inconsistencias, resultados, etc. de Enrique Peña Nieto, convertidas en viral no sólo nacional, sino internacionalmente.
En todo este pésimo escenario, la pregunta obligada es, ¿en dónde están los colaboradores del Jefe del Ejecutivo? porque lo han dejado solo Luis Videgaray, Aurelio Nuño, Alfonso Navarrete, Luis Miranda Nava, José Antonio González Anaya, Gerardo Ruiz Esparza, Arely Gómez, Miguel Ángel Osorio Chong, que se supone deben “cuidarle las espaldas”, hacer el trabajo bien para proyectar la imagen positiva de su Jefe… ¿en dónde están?
TUCOPETE crecerá en los próximos 2 años y cacho, de manera viral, es ya imparable y mientras sigan las inconsistencias de este gobierno y el nulo respeto a las promesas de campaña, esto será el último clavo en el ataúd, no sólo de Peña, sino del PRI que ve alejarse de la Residencia Oficial de Los Pinos, esta vez no a patadas (como pronosticó Fox, en el 2000), sino por sus propios errores, incumplimiento a la palabra empeñada, las cuchilladas por la espalda a más de 120 millones de mexicanos, y el abandono de la responsabilidad de un grupo de mexiquenses –Golden Boys- que llegaron en 2012 con altas expectativas de poder y que por “acciones os conoceréis”. Día a día han perdido credibilidad, confianza, certeza, apoyo, reconocimiento y respeto de los mexicanos.
Luego del regreso de su periodo vacacional, las cosas no serán diferentes para Peña, el problema magisterial sigue mal, a esto se sumó el hartazgo empresarial –por lo bloqueos de la CNTE- y la irracionalidad de Hacienda (SAT) o sea Luis Videgaray, de a pesar de tener pérdidas millonarias, sigue cobrándoles impuestos y multas. La incontrolable (Osorio) masacre día a día de gente por los cárteles de la drogas. Las mentiras de más empleos (Navarrete y Arriola), cuando la cifra de desplazados en el país suma más de 52 millones de personas. La pobreza y pobreza extrema no tiene freno, cada día se suman mas miserables a la estadística.
En fin… descansado, recargado de baterías, repuesto de la fatiga laboral, el inquilino de Los Pinos, encontrará más de lo mismo y seguirá solo, absolutamente solo y con la carga a cuestas de un país, que namás no… camina
*Miembro de la Academia Nacional de Periodistas de Radio y Televisión (ANPERT)

